Bizcocho sin azucar con datiles

Bizcocho sin azucar con datiles

pastel de dátiles vegano sin azúcar

¿Qué es mejor que acurrucarse con una taza de café caliente y una o dos rebanadas de pastel de dátiles y nueces dulce en una tarde fría de otoño? Aunque donde yo vivo no tenemos realmente otoño, nada me impide acomodarme para pasar un momento tranquilo con un café, un pastel y un libro. Es lo que más me gusta hacer, aparte de los mimos de mi prometido, los besos y las caricias al gatito y las interesantes conversaciones con mi madre (¡también con té y café!).

Pero la semana pasada, mi prometido y yo llegamos a un acuerdo: sólo cederíamos a los dulces durante el fin de semana. Para las personas que comen postre -aunque sea una pizca- después de cada comida (¡culpable!), renunciar a él durante cinco días enteros es algo muy importante.

Así que me metí en la cocina y me puse a hornear. El producto de mi descaro y mi adicción a los dulces horneados es este pastel de dátiles y nueces sin azúcar. Estoy hablando de cero azúcar; ¡un pastel 100% endulzado con dátiles!

La primera vez que probé un pastel de dátiles y nueces fue en casa de una compañera de instituto. Su madre había hecho unas magdalenas de dátiles y nueces suaves y blandas que tenían un aire clásico. Como si no fuesen en absoluto experimentales, sino todo lo que los muffins de dátiles y nueces debían ser. Rebosantes de la terrosidad de los dátiles, el dulzor se cortaba con el amargor de las nueces.

tarta de manzana y dátiles sin azúcar

¿Sabes cuando deseas tanto algo que casi puedes saborearlo? Pues esa era yo anoche tumbada en la cama pensando que tenía que hornear YA. Lo único en lo que podía pensar era en un pastel de dátiles. Este pastel de dátiles que se me antojaba tiene un sabor ridículo, es súper húmedo y toca todos los botones correctos de dulzura.

Este pastel se acabó en un día. Todo el mundo en mi casa lo destrozó y estoy muy contenta con el resultado del pastel. Supongo que la próxima aprobación que necesito es la de la propia madre de mi novio. ¡Esa será la prueba definitiva!

¿Qué tal mi plato de coliflor asada, dátiles y tahini de limón? ¿Qué tal mi caramelo de mantequilla de anacardo con dátiles en mi Twix casero? ¿O las bolas de chocolate con mantequilla de cacahuete con deliciosos dátiles pegajosos como única dulzura, llenas de toneladas de deliciosas grasas?

pan de dátiles y nueces para diabéticos

¿Sabes cuando quieres algo con tantas ganas que casi puedes saborearlo? Bueno, esa era yo anoche tumbada en la cama pensando que necesito hornear AHORA. Lo único en lo que podía pensar era en un pastel de dátiles. Este pastel de dátiles que se me antojó tiene un sabor ridículo, es súper húmedo y toca todos los botones correctos de dulzura.

Este pastel se acabó en un día. Todo el mundo en mi casa lo destrozó y estoy muy contenta con el resultado del pastel. Supongo que la próxima aprobación que necesito es la de la propia madre de mi novio. ¡Esa será la prueba definitiva!

¿Qué tal mi plato de coliflor asada, dátiles y tahini de limón? ¿Qué tal mi caramelo de mantequilla de anacardo con dátiles en mi Twix casero? ¿O las bolas de chocolate con mantequilla de cacahuete con deliciosos dátiles pegajosos como única dulzura, llenas de toneladas de deliciosas grasas?

tarta de nueces sin azúcar

El pastel de dátiles y nueces sin huevo, sin azúcar y sin mantequilla es un sencillo y rico pastel cargado de dátiles y nueces. El pastel se elabora sin azúcar. Tiene todos los azúcares naturales de los dátiles y no se le añade azúcar blanco, moreno ni de ningún tipo.

Los pasteles que vienen para las fiestas de cumpleaños están decorados con nata y azúcar, lo que no suele gustar a los mayores de la familia, o al menos a mis padres. A mi madre y a mi padre les gusta el bizcocho de la tarta pero sólo si no tiene huevo ni chocolate.

Y mi madre no puede comer azúcar Así que decidí hacer algo que no tuviera azúcar añadido o que tuviera azúcar natural. Además, a mi padre no le gustan las cosas con Maida/APF/harina blanca, así que lo hice con harina integral. Sí, un poco de desafío a veces.

Es un pastel muy sencillo, pero hay que planificar un poco, ya que hay que poner los dátiles en remojo en la leche durante 4-5 horas como mínimo. Más es mejor. Después, sólo hay que batir los dátiles hasta conseguir un puré suave, mezclar el resto de ingredientes y ya está todo listo para hornear.

Mi padre comentó que el azúcar no es necesario en absoluto. Mi hijo de 8 años lo probó porque el color del pastel era marrón y pensó que era un pastel de chocolate. Engulló el trozo con gusto y comentó que le gustaba y que al día siguiente también se lo comía con gusto. Al verlo mi hijo de 2 años también comió :-). Vaya, qué más da, estaba alimentando felizmente a mi hijo con dátiles y nueces sin que se pusiera a regañar. Mi padre lo disfrutó y mi madre puede tener algo dulce para satisfacer sus papilas gustativas.

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