Mancha blanca en el ojo

Mancha blanca en el ojo

Síndrome del punto blanco

Los síndromes de punto blanco son enfermedades inflamatorias que se caracterizan por la presencia de puntos blancos en el fondo de ojo, la superficie interior del ojo[1] La mayoría de los individuos afectados por los síndromes de punto blanco son menores de cincuenta años. Algunos de los síntomas son la visión borrosa y la pérdida de campo visual[2] Existen muchas teorías sobre la etiología de los síndromes de puntos blancos, como la infecciosa, la vírica, la genética y la autoinmune.

La epiteliopatía pigmentaria placoide multifocal posterior aguda (APMPPE) se da principalmente en adultos (con una edad media de 27 años)[1] Los síntomas incluyen visión borrosa en ambos ojos, pero el inicio puede producirse en un momento diferente en cada ojo. Hay lesiones placoides de color blanco amarillento en el polo posterior a nivel del EPR. Algunos sugieren una predisposición genética a la enfermedad, mientras que otros postulan una respuesta inmunitaria anormal a un virus[2].

El síndrome del punto blanco evanescente múltiple (SMDE) se da sobre todo en mujeres. Los síntomas incluyen una pérdida repentina de la visión central, pero los pacientes acaban recuperando la visión normal. Los puntos blancos son pequeños y se localizan en el polo posterior a nivel del epitelio pigmentario de la retina (EPR). Los puntos blancos pueden desaparecer después de las primeras semanas de la enfermedad. Por lo general, se desconoce la causa, pero se ha informado de una enfermedad vírica previa al SDEM en un tercio de los casos[2]. Dado que la enfermedad se da principalmente en mujeres, el estado hormonal podría ser un factor contribuyente[1][3][4].

Fotos de manchas blancas en el globo ocular

Las pinguéculas son protuberancias no cancerosas en el globo ocular y suelen aparecer en la parte superior de la parte media de la esclerótica, la que se encuentra entre los párpados y, por tanto, está expuesta al sol. Por lo general, las pinguéculas afectan a la superficie de la esclerótica más cercana a la nariz, pero también pueden aparecer en la esclerótica externa (más cercana a la oreja).

La radiación ultravioleta del sol es la causa principal del desarrollo de las pinguéculas, pero la exposición frecuente al polvo y al viento también parecen ser factores de riesgo. La sequedad ocular también puede ser un factor que contribuya a la aparición de pinguéculas.

Las pinguéculas son más frecuentes en personas de mediana edad o mayores que pasan mucho tiempo al sol. Pero también pueden aparecer en personas más jóvenes e incluso en niños, especialmente en aquellos que suelen estar al aire libre sin gafas de sol ni sombreros para proteger sus ojos de los rayos UV del sol.

Para disminuir el riesgo de pinguécula, es importante llevar gafas de sol al aire libre, incluso en días nublados o cubiertos, porque los rayos UV del sol atraviesan la cubierta de nubes. Para obtener la mejor protección, elija gafas de sol con un diseño de montura envolvente, que bloquean más la luz solar que las monturas normales.

Mancha blanca en el conducto lagrimal

Tanto el pterigión como la pinguécula son crecimientos anormales que se forman en la superficie del ojo. Aunque pueden parecer similares, y tienen síntomas y causas parecidas, en realidad son afecciones diferentes.

Un pterigión (plural pterygia) es un crecimiento en forma de cuña de tejido conjuntival anormal que se forma en el ojo. Aunque son benignos (no cancerosos) y relativamente inofensivos, se extienden hasta la córnea (la «ventana» frontal transparente del ojo), donde pueden afectar a la visión.

Un pterigión suele verse como un crecimiento carnoso y rosado en la parte blanca del ojo, y puede aparecer en un ojo o en ambos. Se producen entre los párpados, sobre todo en el ángulo del ojo, cerca de la nariz, y se extienden hasta la córnea.

Muchas personas con un pterigión tienen la sensación de tener algo en el ojo. Los síntomas también incluyen sequedad ocular, irritación, inflamación y enrojecimiento. También pueden dificultar o hacer más incómodo el uso de lentes de contacto.

La causa principal es, casi con toda seguridad, la exposición al sol durante toda la vida, la luz ultravioleta. Las personas que viven en regiones cálidas, secas y soleadas y que pasan mucho tiempo al aire libre tienen más posibilidades de desarrollar un pterigión que otras. El riesgo también aumenta si no se usan gafas de sol o un sombrero para el sol.

Mancha gelatinosa en la esquina del ojo

La estructura circular del extremo izquierdo es el nervio óptico. Aproximadamente un centímetro a la derecha del nervio óptico es la «mácula» de la retina del ojo izquierdo de este paciente. Las manchas blancas (llamadas «drusas») son depósitos del metabolismo de las células de la retina. El metabolismo se debilita como proceso de envejecimiento y las células maculares se dañan.

La mácula es la parte de la retina responsable de la visión fina central. La retina es la parte del fondo del ojo con la que se ve. Al igual que la película de una cámara fotográfica, la retina recibe las imágenes que llegan a través del objetivo de la «cámara». Si la mácula está dañada, la parte central de la imagen queda bloqueada. Las imágenes alrededor de la periferia de la imagen pueden ser visibles. La degeneración macular es un daño en la mácula que se produce en algunas personas como proceso natural de envejecimiento. No se conoce nada que los pacientes hagan para causar esta condición. Algunos estudios recientes han mostrado algún beneficio con el uso de vitaminas antioxidantes. Consulte a su médico antes de tomar cualquier medicamento. Dado que la degeneración macular conserva la visión periférica o lateral, la degeneración macular por sí sola nunca causa ceguera total. Sin embargo, puede dificultar o imposibilitar la lectura o el trabajo de cerca sin el uso de ayudas especiales para la baja visión.

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